martes, 28 de abril de 2015

Lágrimas de soledad


Es tarde, muy tarde. Me he despertado sobresaltado por una pesadilla. Pesadilla de tiempos pasados, de lágrimas errantes. No quiero soñar más con el pasado. El pasado se ha marchado y ahora comienza una nueva vida.

Te siento, sé que estás aquí, cerca de mí. ¿Qué quién es? Ni yo lo sé. Pero existe, en otro plano del universo está ella, frente a mí, sólo tienes que saltar, tranquila, te cogeré de la mano y caminaremos juntos por el sendero del amor.


Me rozas, siento tu suave pelo, no sé si es negro, rubio o castaño, sólo sé que estremeces mi piel. La oscuridad solitaria de la noche me atormenta pero no quiero caer en el error de buscar cualquier tipo de compañía.

Espero con ilusión tu llegada. No sé si será hoy, mañana o pasado. Sólo sé que existes y que una casualidad te cruzará en mi vida. Oigo tu respiración, es una respiración de paz, de paz interior. Mi corazón está abierto de par en par, escucha su maltrecho latido, si lo mimas y lo cuidas será para ti, todo para ti.

Es de noche, no se escucha ruido alguno. Nadie nos oye. Ahora me puedes susurrar cuanto me deseas, princesa de mis sueños. Mi alma quiere volver a sentir la pasión por otra persona y sé qué eres tú a quién busco. Sólo hace falta que escuches a tu corazón y estires tu mano. Estoy aquí, siénteme.

Las horas pasan irremisiblemente. Pienso en ti aunque no vislumbre tu cara. Tu mirada es intensa, muy intensa e iluminas la habitación como si de una lámpara incandescente se tratara. Escucho únicamente el tic-tac del reloj del salón. Las horas pasan y sigues ahí, a mi lado, esperando que nuestros espíritus se encuentren.

Es tarde, muy tarde. No sé qué hago despierto a estas horas de la noche. Una lágrima quiere desplazarse por mi rojiza mejilla pero la obligo a regresar hacia dentro, hacia mi corazón. No quiero echar más lágrimas baldías, lágrimas de soledad.

® El cazador de sensaciones

 De Google Imágenes:

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