martes, 23 de junio de 2015

Sonrisas errantes

Corría por el sendero oscuro de la noche,
de bajadas y empinadas cuestas,
sin pensar en nada que no fuera llegar,
a buen término mi afamada carrera.


De repente sentí una mirada furtiva,
clavarse en mi cuerpo y sufridos ojos,
no supe que hacer ante tanta belleza
sólo sonreír y continuar con mis enojos.

Quizás la noche te convirtió en princesa,
en gran dama o atolondrada damisela,
pero ayer me sentí un apuesto príncipe
de cuento de hadas que hablan de bellas.

Al volver de vuelta por el mismo camino,
los pies aumentaron el ritmo pausado,
quería volver a sentir esa mirada,
que, sin pensar en nada, me había enamorado.

De nada sirvió tanta destreza,
en intentar llegar de nuevo a tu senda,
habías desaparecido sin darme el tiempo,
a decirte que mi amor era de veras.

Ahora que estoy ya de vuelta en casa,
recordando esos lindos ojos brillantes,
pienso, ¿cuántas veces hemos dejado pasar,
por la vida, esas sonrisas errantes?

® El cazador de sensaciones

De Google Imágenes:

No hay comentarios:

Publicar un comentario